Unidad 3. Los navegadores (X)

3.13. El contenido activo y los controles ActiveX

En Internet el uso de elementos de seguridad es altamente recomendable, es por esto que Internet Explorer permite cada vez mayor configuración del comportamiento del contenido activo en las páginas web.

El contenido activo es código incluido en la web que permite navegar con mayor interactividad, ofrece mayor dinamismo a las páginas, te permite escuchar música y visualizar vídeos vía web, instalar software de forma automática, mostrar información actualizada al segundo, y un largo etcétera. Pero esta tecnología, en malas manos, puede resultar dañina para tu ordenador. Es posible que desde sitios no confiables se ejecuten secuencias de comandos que instalen malware sin nosotros saberlo. Por ello deberías ser prudente en cuanto a los permisos que das a las páginas para que ejecuten contenido activo.

Respecto a este tema existen diversas advertencias, pero quizás la más común sea esta:

Advertencia de contenido activo

Otro tipo de advertencias serían las relativas a:

bola Instalación de controles ActiveX.

bola Uso de controles ActiveX instalados.

bola Descarga de archivos en tu equipo.

bola Falta de concordancia entre el contenido del archivo y su información de seguridad.

 

Los controles ActiveX forman parte de una tecnología creada por Microsoft y se van asentando poco a poco en la programación web. Pero ten cuidado, si decides descargar y ejecutar estos controles deberás tener bien claro quién los ha creado y qué función realizan.

Si prefieres no permitir la ejecución del contenido activo, la página se visualizará y funcionará como si no existiese la secuencia de comandos. Esto puede ocasionar pérdidas de información, por lo que es preferible anular el bloqueo en páginas confiables y visualizar su contenido en totalidad.

Eliminar el bloqueo es bastante sencillo. Basta con hacer clic sobre el botón Desactivar el filtrado ActiveX. La dificultad aparece cuando debemos decidir si confiar en el contenido activo o no. Hay que poner especial cuidado en aquellos sitios cuyos contenidos no coincidan con sus declaraciones de seguridad. En última instancia, recuerda que eres tú quien toma la decisión, así que si no crees que el sitio es confiable bloquea su contenido.

3.14. Navegar sin dejar rastro

Hemos visto que al navegar por internet el propio navegador se encarga de archivar en el historial las páginas que vamos visitando. De esta forma podemos recuperar fácilmente una página que ya habíamos buscando con anterioridad. También existe otro tipo de contenido que tiende a almacenarse, como los valores que se han introducido en los formularios al rellenarlos, contraseñas, etc.

Pero esto, no siempre nos interesará. Si estamos navegando desde equipos compartidos o públicos, como en bibliotecas o universidades, lo ideal es que no se almacene nuestra actividad. Es decir, no dejar rastro. Así no deberemos preocuparnos de borrar posteriormente la información para conservar nuestra privacidad.

En Internet Explorer tenemos distintas formas de hacer esto:

  • Desde el menú Herramientas Herramientas > Seguridad > Exploración de InPrivate.
  • Con las teclas CTRL+MAYÚS+P.
  • Escribiendo about:Inprivate en la barra de direcciones.

Utilices el método que utilices el resultado será el mismo, se pasará a utilizar este tipo de navegación privada. El distintivo que te recordará que estás navegando sin guardar historial ni otra información en el equipo es el texto Inprivate en la barra de direcciones. Inprivate activo

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