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Archivos adjuntos con contenido malicioso
Melissa y LoveLetter fueron algunos de los primeros
gusanos que ilustraron el problema de los archivos adjuntos de correo
y la confianza. Hicieron uso de la confianza existente entre amigos o
conocidos. Si se recibe un archivo adjunto de un amigo que dice que se
abra, hay que tener cuidado. Esto es lo que ocurre con Melissa, SirCam
y muchos otros gusanos similares. Además, tales gusanos suelen
enviarse a si mismos usando la libreta de direcciones de la víctima,
correos antiguos, páginas web almacenadas en la caché de
la máquina local, y métodos similares.
Los autores de virus ponen mucho énfasis en
solicitar a la víctima la ejecución de los archivos adjuntos.
En consecuencia, utilizan nombres atractivos a los archivos, como SexPic.cmd
y yo.pif.
Sobre todo hay que desconfiar de archivos que tengan
la extensión .pif, .exe, .scr, .cmd, etc...
Correos electrónicos con cabeceras MIME deformadas El gusano Nimda tomó Internet por sorpresa. Evitando muchas herramientas de seguridad de correo, penetró en servidores y redes corporativas, además de infectar a usuarios particulares. Este gusano utilizó un defecto de Outlook Express e Internet Explorer para esparcirse a través del correo. A pesar de que este gusano no solo se expandió a través del correo electrónico, esta tecnología contribuyó mucho a que el virus infectara tantas máquinas como le fue posible. Diversas redes corporativas tuvieron un gran problema con la desinfectación de este código malicioso.
El truco de Nimda fue que se ejecutaba automáticamente
en ordenadores que tuvieran una versión vulnerable de Internet
Explorer u Outlook Express. Como éste se instala básicamente
en cada sistema Windows, la mayoría de los usuarios que recibieron
el gusano a través de correo fueron infectados con facilidad. Este
abuso hacía uso de una cabecera MIME deformada, la cual indica
a Outlook Express que el archivo adjunto infectado era un archivo WAV.
Esto permitió al gusano ejecutarse automáticamente al abrir
el correo. Esto planteó un gran problema de seguridad de correo
electrónico, al no ser necesaria la intervención del usuario
para la apertura de los archivos adjuntos.
Las cabeceras MIME especifican cosas como la línea del asunto, la fecha o el nombre del archivo. En el pasado de Outlook Express, se descubrió que los campos de fecha y nombre de archivo eran vulnerables a los ataques de 'buffer overflow' (desbordamiento). Mediante el diseño de una cadena de texto larga y 'de artesanía', un hacker experto podría ejecutar código en las máquinas objetivo. Estas vulnerabilidades son propensas a ser aprovechadas para penetrar en redes remotas o para la entrega de virus o gusanos
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