Unidad 40. Presentación (I)

Durante la edición del presente trabajo, Autodesk sacó al mercado la versión 2009 de Autocad. El cambio más importante respecto a la versión 2008 es la reestructuración de su interfaz, organizando sus comandos en la llamada “Cinta” (Ribbon), que es una especie de amalgama entre el sistema de menús tradicionales y las barras de herramientas. De hecho, este tipo de interfaz fue utilizada (y diseñada) por primera vez por Microsoft en varios de los programas Office (Word, Excel, PowerPoint y Access fundamentalmente), en su versión 2007.

Si bien es cierto que con esta interfaz se despeja espacio en el área de trabajo, además de que se facilita el uso de las herramientas mediante un flujo de acceso a las mismas unificado, también es cierto que los comandos para crear, editar, organizar, acotar, trazar y modelar objetos en los dibujos siguen siendo los mismos que hemos revisado hasta ahora. A su vez, los cuadros de diálogo tampoco han sufrido cambios y, de hecho, son también los mismos que en la versión 2008.

Existen, por supuesto, algunas novedades respecto a la versión 2008 más allá de la implementación de los comandos en la “Cinta”, pero son sólo unas cuantas que es posible conocer rápidamente.

Esta situación nos puso ante una disyuntiva editorial que cabe mencionar aquí: ¿Publicamos un libro sobre Autocad 2008 o modificamos el presente trabajo y publicamos un libro sobre Autocad 2009? Para ello simplemente reescribiríamos el capítulo 2 sobre la interfaz del programa, sustituiríamos las imágenes que refieren qué opción del menú hay que utilizar en cada función por aquellas que indiquen qué ceja y sección de la cinta corresponden con la misma tarea y añadiríamos unos cuantos apartados para dar cuenta de las novedades. Es decir, con unos cuantos cambios tendríamos un libro sobre Autocad 2009 y nos olvidaríamos de la versión 2008.

Sin embargo, al final para quienes escribimos y trabajamos es para los usuarios, los lectores que nos hacen el honor de comprar nuestros libros y leerlos. Por lo que antes de tomar una decisión al respecto teníamos que preguntarnos qué era lo que más le convenía a dichos lectores. Lo cual, a su vez, nos remite a la situación de mercado en el uso de distintas versiones de Autocad.

Para aquellos usuarios que conocen la versión 2008, seguramente les gustaría conocer las nuevas características de la versión 2009 para poder aprovecharlas rápidamente. A su vez, los usuarios que no conocen en absoluto el programa (y que por ello se acercan a este libro), tendrían que decidir qué versión desean aprender. Lo cual sería una decisión fácil si supieran qué Autocad les van a demandar en algún centro de trabajo. Sin embargo, lo más probable es que no conozcan tal información.

Por su parte, las empresas que ya estén utilizando la versión 2008 (o alguna anterior), tal vez no arriesguen tan fácilmente la productividad del trabajo al cambiar de versión, sobre todo por el hecho de que Autocad 2009 requiere máquinas con mayor poder de procesamiento, más memoria, más espacio en disco duro, mejores tarjetas de video, pero sobre todo el nuevo sistema operativo Windows Vista. Lo que implica no sólo las actualizaciones de software del propio Autocad, sino inversiones en el hardware instalado. Lo que hace que el proceso de actualización sea, más bien, paulatino y lento.

Lo que en síntesis queremos decir es que entendemos la importancia de conocer y manejar las nuevas versiones de software, pero que, en este caso en particular, tampoco puede ignorarse el aprendizaje de la versión anterior del programa, toda vez que seguirá en uso todavía por un largo tiempo. Además, en muy buena medida, un manejo eficiente de Autocad 2008 implica conocer y manejar versiones anteriores del programa, desde la versión 2000 hasta la 2007, todas ellas también en uso.

Por su parte, en múltiples foros de Internet puede leerse la reticencia de muchos usuarios de Autocad a actualizarse, sobre todo por el mayor requerimiento de recursos del equipo. Como ejemplo, pueden consultarse los comentarios del siguiente foro sobre arquitectura:

  http://www.todoarquitectura.com/v2/foros/Topic.asp?Topic_ID=33048

Por tanto, consideramos que lo más adecuado es una solución intermedia a la pregunta que nos planteábamos líneas arriba. Es decir, toda la revisión que hicimos sobre Autocad 2008 es pertinente, toda vez que quien no conoce Autocad estará obligado a aprender tanto la versión 2008 (y con ello las anteriores),  como la 2009.

En la versión 2008 del programa tenemos un gran número de comandos divididos en doce menús. En la versión 2009 tenemos los mismos comandos en treinta y cuatro secciones organizadas en seis cejas, más el hecho de que las funciones para abrir, grabar y cerrar archivos están, más bien, en el explorador de menús del que hablaremos en el apartado 40.1. Eso significa que sólo en unos cuantos casos los menús anteriores coinciden parcialmente con las secciones de la cinta. Por tanto, para ver la equivalencia entre opciones del menú de la versión 2008 con la cinta de 2009 puede recurrir al apéndice, el cual está ordenado de acuerdo a los temas de este libro. De modo que pueda aprender los comandos del libro y, si desea aplicarlos para el aprendizaje de la versión 2009, simplemente consulte el apéndice para saber dónde encontrar el comando correspondiente.

Obviamente, antes de recurrir al apéndice, podrá conocer las características de la nueva interfaz, así como las novedades en el manejo del programa en esta última versión.

Además, el plan de esta obra es acompañarlo con un disco video tutorial que ejemplifique todo lo estudiado, el cual hemos venido preparando en las últimas semanas. Por lo que, para hacer más efectivo el aprendizaje de la versión 2009, podemos añadir a dicho curso multimedia, cuanto haga falta acerca de esa versión.

Así, lo que le proponemos al lector es simple: que aprenda Autocad 2008 y, a partir de él, aprenda también la versión 2009. ¿No le parece una mejor idea? Comencemos entonces.

Pág. 40.1

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