Una captura completa consta de un número considerable de fotos, aproximadamente unas 40 fotos. No es obligatorio captar todos los puntitos azules que nos va presentando la pantalla, sin embargo cuantos más capturemos más preciso será el resultado final. Realizar todas las fotos de una toma lleva un tiempo quizás demasiado grande para lo que estamos acostumbrados cuando hacemos una foto normal. Este es uno de los inconvenientes que tienen las fotos esféricas.
Una vez hemos captado toda la escena, sólo hay que pulsar el botón azul
para acabar, la pantalla nos mostrará la pantalla inicial para realizar una nueva toma y, además, el sistema comenzará a procesar la imagen de forma paralela. Al cabo de unos segundos ya podremos ver la foto esférica acabada. Sólo tenemos que ir a la galeria de imágenes para ver una pantalla como esta:

Lo que se muestra es una especie de miniatura, para ver la imagen en su plenitud con el visor interactivo, pulsa sobre el icono ![]()
Por otro lado, aunque una foto esférica fetén debe cubrir los 360º no es obligatorio hacerlo siempre así. Se puede finalizar la foto una vez capturado un ángulo menor, por ejemplo, se pueden hacer fotos de 180º o de 270ª.
Por ejemplo, en una foto con el motivo fundamental enfrente y el mar a nuestras espaldas, puede que no nos interese captar los 180º del mar, sino sólo una parte. Lo mismo sucede respecto al eje vertical, no es obligatorio capturar el cielo o el suelo. Si no los capturamos aparecerán unos círculos negros en la foto final.
No hay que desanimarse si las primeras fotos esféricas salen mal, es lo habitual. Pero se aprende bastante rápido. Como ya hemos dicho, el problema principal está en que al ir girando no mantenemos bien la posición del móvil y cuando acabamos de dar la vuelta, la última toma no encaja bien con la primera.
Si utilizamos el método de girar sobre nuestro propio eje, el fallo más común es que al ir girando sobre nosotros mismos también nos desplazamos un poco, sin darnos cuenta. Para evitarlo hay que fijarse en un punto del suelo, tomar algo que nos sirva como referencia, como por ejemplo, una marca del suelo, una piedrecita, etc.
Si empleamos el método de girar sobre un trípode virtual todavía es más dificil mantener fijo el eje del teléfono. En este caso el aprendizaje es un poco más largo y podemos usar algunos trucos. Por ejemplo, puedes usar una cuerda que mantienes pisada en el suelo y atada a la mano, tensándola, mientras sujetas el teléfono. Así tendrás la altura fijada y podrás controlar la verticalidad fijándote en la cuerda.
Otra forma de paliar la ausencia de un trípode real es usar un palo o bastón, para apoyar las manos. Si estamos en la ciudad, usar una farola o una señal de tráfico puede servirnos como referencia. Otro método es colocar un pie delante y otro detrás, y rotar sobre el pie delantero sosteniendo la cámara sobre el eje de ese pie mientras se mueve el pie trasero. Todos estos métodos pueden causar cierto asombro en las personas circundantes que se preguntarán que cosas tan raras estamos haciendo. Dentro de un tiempo, cuando todo el mundo sepa lo que son las fotos esféricas resultará más normal.
Si utilizas un trípode real para tomar fotos esféricas te encontrarás con el problema de la falta de rosca en los teléfonos. Una solución es comprar un adaptador o un pequeño tripode para móvil y usar el cabezal para colocarlo en un trípode de tamaño normal.
Si dispones de un trípode pero no tienes un adaptador para colocar el teléfono puede sujetarlo a una cámara fotográfica compacta (que si disponen de rosca para el trípode). La forma de sujetarlo admite muchas variantes, se pueden utilizar gomas elásticas, velcro, pinzas, etc. Eso sí, hay que proteger las zonas en contacto para que no se rayen las superficies.
En la siguiente imagen se ha unido la cámara y el teléfono con dos cintas elásticas y con una cinta de Velcro por la parte interior, aunque no llega a apreciarse bien en la imagen.

En último caso, si no tienes adaptador, ni cámara compacta puedes apoyar las manos encima del trípode mientras sostienes el teléfono y realizas las fotos.
Aunque el procesado de la imagen esférica es totalmente automático y no podemos modificarlo, conviene tener presente algunas consideraciones al respecto que pueden ayudarnos a conseguir una mejor foto esférica.
Una vez tomadas todas las fotos, el software de la cámara tiene que realizar un procesamiento de las imágenes para crear la imagen final. Este proceso dura alrededor de 20-60 sg. y realiza varias funciones pero la que más nos interesa es cómo une las imágenes contiguas.
Al tomar las fotos podemos observar que existe una zona de solapamiento entre las imágenes. Esa zona es la se utiliza para cuadrar una imagen con la contigua de forma suave, de manera que no se note que están "pegadas" una con otra. Este proceso es tanto más perfecto cuanto más coincidan los ángulos desde los que se tomaron las fotos contiguas. Es decir, que si al tomar una foto la cámara se desplaza demasiado del punto donde se tomó la foto anterior, la zona de unión quedará mal. Como puedes ver en la siguiente imagen, tomada de una foto esférica, donde la farola aparece cortada.

Afortunadamente hay una forma de corregir, o al menos paliar, este problema. Al realizar cada captura debemos fijarnos si esta encaja bien con las anteriores, si no es así podemos pulsar el botón Atrás
y volver a realizar la captura desplazando un poco el teléfono.
Debemos decir que hay un cierto grado de tolerancia que el software es capaz de corregir durante el procesamiento. Por lo tanto, no hay que ser demasiado estricto con el ajuste de cada foto porque sino no acabaríamos nunca. Sólo si la desviación es importante debemos repetir la toma. Sobre todo hay que fijarse en determinados "casos sensibles":
- Cuando estamos fotografiando el horizonte, por ejemplo, en el mar, hay que evitar que la línea del horizonte se trunque al unir la última toma de la pasada con la toma inicial.
- Otro caso a tener en cuenta especialmente es al captar elementos rectilíneos como edificios, farolas, árboles, etc., sobre todo si se encuentran cerca de la cámara.
- En ocasiones, al captar el suelo también captamos nuestros pies, que en la foto final aparecererán cortados, lo cual no queda nada bien. Para evitarlo hay que estirar el brazo horizontalmente al máximo con el fin de no captar los pies. Si estamos tomando la foto con trípode habrá que quitar el trípode y separar el teléfono para tomar la foto a pulso.
- Si tomamos una foto en una zona soleada, también aparecerá nuestra sombra y la parte inferior de la sombra es problemática porque aparecerá sin pies o deformada, como se ve en la siguiente imagen. Para evitarlo es conveniente colocarnos a la sombra, o por lo menos, colocarnos a la sombra de un árbol o una farola, si ello es posible, para disimular el efecto de sombra sin pies, como se aprecia en la segunda imagen.

Como con cualquier fotografía, al hacer una foto la cámara no debe moverse. Al tomar fotos esféricas el sistema detecta que la cámara se está moviendo demasiado y aparece un mensaje de advertencia, como puedes ver en la siguiente imagen.

De igual forma, si giramos la cámara demasiado, aparecerá un icono avisándonos del hecho. Hay que mantener siempre la horizontalidad de la toma.

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