Curso de Fotometría (XIV)

1.13. MEDICCIÓN E INTERPRETACIÓN DE LA ESCENA

Una vez que hemos medido y valorado cual es la exposición idónea para nuestra composición hemos de pasar a una nueva fase: la de interpretar la escena.

¿Queremos que nuestra composición salga con los mismos tonos que posee? o ¿preferimos aclarar u oscurecer la escena?

Una vez valorada la exposición teórica será fácil determinar cuánto necesitamos sobreexponer nuestra emulsión con fines creativos. ¿Queremos que los tonos grises queden muy brillantes, con un tono +2? Pues tan sólo necesitaremos incrementar en dos puntos la toma midiendo sobre una zona neutra de la escena, podemos abrir dos diafragmas, subir dos puntos la sensibilidad o incrementar la exposición en la misma medida.

Tapia de Casariego

El alto contraste de la escena era superior a la capacidad de la cámara de registrarlo. Se midió con un fotómetro de mano y se subexpuso medio punto para mejorar el detalle en luces altas, a expensas claro de las sombras.

Nikon D300; Nikkor 17-55 mm AF 1:2.8 D; vel. 1/320 a f/11.

Si como resultado del análisis vemos que la escena tiene demasiado contraste para la película o sensor que estamos empleando sólo nos quedará determinar que zona es menos importante para nosotros y ajustar la exposición para preservar lo importante y desechar lo accesorio.

Supongamos una escena de 7 puntos de contraste con película diapositiva que, como sabemos, tiene una latitud de 5 puntos. Una vez calculada la exposición teórica la incrementaremos en un punto si queremos captar detalle en las sombras más profundas, con lo cual todo lo que tenga un tono superior a +2.5 puntos (el límite de gama tonal en las luces) en la escena saldrá completamente blanco y sin detalle. Los tonos neutros saldrían en la diapositiva con un tono de +1 y las luces con +3.5.

Si quisiéramos mantener los detalles en las luces altas tan solo necesitaríamos subexponer un punto. Perderíamos, a cambio, todo detalle en las partes de la escena que tuviesen un tono inferior a -2.5, ya que saldrían completamente negras y sin detalle. Los tonos neutros saldrían en la diapositiva con un tono de -1.

También podríamos disparar a la velocidad teórica. Perderíamos los tonos superiores a +2.5 e inferiores a -2.5. A cambio los tonos neutros no sufrirían variación de su tonalidad.

Hemos de tener en cuenta que una diapositiva sobreexpuesta rara vez es agradable de visionar. Sería mejor exponer para las luces altas y dejar que las sombras se hagan más densas a cambio de conservar el detalle en las luces. Para negativos sucede lo contrario: será mejor exponer para las sombras y permitir que las luces se las arreglen solas. Todo ello sin valorar el aspecto creativo que pretendamos transmitir a nuestras fotografías, claro está.

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