Exposición en formato RAW (IV)

1.2. PROFUNDIDAD DE COLOR

Las cámaras digitales, aunque parezca increíble, no capturan la toma de forma digital, sino de forma analógica. Los fotocaptores generan una tensión que es proporcional a la cantidad de luz que reciben, entre unos límites máximos y mínimos que dependen de cada sensor.

Esta información analógica y continua es transformada en unos y ceros mediante el conversor analógico digital del sensor.

La forma en que se almacena esta información es en forma de bits, lo único que comprende un ordenador. Si se almacena la fotografía con 1 bit podemos adjudicar a cada fotocaptor dos estados diferentes: blanco puro o negro puro. Con 2 bits podemos tener 4 tonos diferentes y así sucesivamente, dada la fórmula:

Número de tonos = 2n

Siendo n el número de bits del archivo.

El formato JPEG es capaz de tener un máximo de 8 bits en cada canal que compone la imagen (RGB), es decir que puede soportar un máximo de:

28 = 256 tonos por canal, o lo que es lo mismo 2563= 16.777.216 tonos diferentes.

Que ciertamente es un número muy elevado y algo superior a nuestra capacidad de discernir entre tonos similares.

Sin embargo la mayoría de los sensores actuales son capaces de diferenciar más tonos, en concreto nuestras cámaras suelen disponer de sensores de 12 bits. Con ellos podemos captar 212 = 4.096 tonos por cada canal. Como también tienen tres canales el número de colores que pueden diferenciar, al menos teóricamente, es de 68.719.476.736, lo que sin duda excede ampliamente la capacidad del ojo humano.

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